La lámpara de cobre del abuelo
Llegó opaca y muda. Un voluntario explicó seguridad eléctrica, otra persona enseñó a limpiar sin dañar la pátina. Al encenderse, alguien lloró recordando sobremesas antiguas. Ahora alumbra el pasillo, y cada visita pregunta por su origen, abriendo conversaciones afectuosas.